El lugar llamado Monte Carmelo, de donde los carmelitas tomamos nuestro nombre, es una cadena montañosa que se extiende a lo largo del Mediterráneo en Israel. Se eleva como un oasis verde rodeado por el desierto, de ahí su nombre, "El Carmelo", que significa "el Jardín de Dios", en hebreo. En un sentido espiritual, El Carmelo es un camino en la que hombres y mujeres hacen de su vida un ascenso a esta montaña.

Las fotografías y las citas que aquí se presentan son una pequeña muestra de lo que ha florecido en el "Jardín de Dios" a lo largo de nuestra existencia de 800 años. Bienvenido a nuestro jardín carmelita; esperamos que las flores que aquí te compartimos nutran tu vida espiritual. Te invitamos a comentar y a compartirlas con los demás.