Memorial de Santa María de Jesús Crucificado

agosto 25, 2020 |

Mariam Baouardy nació en Abellin en Galilea el 5 de enero de 1846 de padres muy pobres que vivían bien y eran católicos devotos del rito griego. Quedó huérfana tras la muerte de sus padres a los tres años de edad cuando, junto con su hermano Paul, fue confiada al cuidado de un tío, que se había trasladado a Alejandría en Egipto unos años antes. Nunca recibió ninguna educación formal y seguía sin poder leer. A los trece años, queriendo entregarse sólo a Dios, rechazó firmemente el matrimonio que su tío, según la costumbre oriental, le había concertado. Los años siguientes, trabajó como empleada doméstica en Alejandría, Jerusalén, Beirut y Marsella. Al comienzo de la Cuaresma en 1865, se unió a las Hermanas de la Compasión, pero enfermando, se vio obligada a irse después de un par de meses. Luego fue recibida en el Instituto de las Hermanas de San José de la Aparición pero, después de dos años como postulante, se la juzgó no apta para la vida enclaustrada. Finalmente, el 14 de junio de 1867 entra en el Carmelo de Pau. El 21 de agosto de 1870, siendo aún novicia, partió hacia la India para incorporarse al nuevo Carmelo que se iba a fundar en Mangalore. El 21 de noviembre de 1871 hizo allí su profesión religiosa. Un año después, la llamaron a Pau, de donde partió como parte de una nueva fundación, el primer Carmelo en Palestina. Murió el 26 de agosto de 1878 en Belén de un cáncer que había contraído tras una fractura provocada por una caída. Fue beatificada por el Papa Juan Pablo II el 13 de noviembre de 1983. Fue canonizada por el Papa Francisco en Roma el 17 de mayo de 2015. En el calendario de la Iglesia universal se conmemora el 26 de agosto, mientras que en la Orden Carmelita su memoria litúrgica cae en agosto 25. Su tumba, lugar de peregrinaje de cristianos y musulmanes, se encuentra en la iglesia del Carmelo en Belén.

Source: ocarm.org
Picture credit: betharram.net

Compartir

Suscríbete a nuestro boletín de noticias