La Oración de Teresa y Covid-19

septiembre 7, 2020 |

Llamado a la Aceptación

Covid 19 ha desatado increíbles tormentas de inseguridad que parecían estar más allá de los límites de nuestra imaginación hace solo unos meses. Todos hemos entrado en un nuevo mundo que ataca nuestro sentido de la normalidad en todos los niveles. Más allá del horror de las estadísticas diarias de enfermedad y muerte, una ansiedad ineludible nos lleva a cuestionar todos nuestros preciados estándares de normalidad y seguridad. Lo decimos todos los días, pero eso no lo hace menos cierto. Estamos en un mundo nuevo.

“No tengas miedo”, o una frase similar, aparece como un
versículo de las Escrituras más de trescientas veces
en la Biblia. Siempre revela un sentido de la presencia
cariñosa de Dios.

Teresa aceptó esta providencia amorosa como la base de la realidad. Es el centro de su mensaje en su famosa Oración. La oración es una invitación al misterio de la presencia amorosa de Dios. Nos invita a aceptar la vida tal como es. Para Teresa, una sincera apertura a la vida nos atrae al amor de Dios. La vida es la mayor gracia.

Nada te turbe,
nada te espante
todo se pasa,
Dios no se muda,
la paciencia todo lo alcanza,
quien a Dios tiene
nada le falta
solo Dios basta.

Cualquier respuesta auténtica a Covid 19 exige este enfoque. Dejar ir y dejarlo a Dios al aceptar nuestra situación de vida es una pieza central del mensaje de Teresa. Esto evoluciona de un crecimiento persistente hacia nuestra madurez espiritual. La mayoría de nosotros tenemos un largo camino por recorrer. La aceptación es mucho más un objetivo que una realidad. Necesitamos continuar la lucha.

Esta aceptación no nos convierte en robots. Tenemos la responsabilidad de vivir la vida en todo su potencial con integridad y autenticidad. Hacemos esto desarrollando nuestros talentos, cumpliendo con nuestras responsabilidades y enriqueciendo nuestras relaciones. Necesitamos estar atentos, ser inteligentes, razonables, responsables y amorosos en todas las cosas. Muy pronto nos toparemos con la arbitrariedad de la vida y el lado oscuro de la realidad más allá de nuestro control: enfermedad, desigualdad, prejuicio, relaciones fracturadas e innumerables otras dimensiones de la vida. Covid 19 parece tener la capacidad de reunir todas nuestras incertidumbres y ansiedades en un enorme paquete que nos espera cada mañana. Simplemente no podemos cortar y pegar para resolver el problema. Poco a poco, aprendemos que las dicultades de la vida son simplemente parte de nuestra experiencia humana común. El problema es cómo respondemos a estas complicaciones. Este es el papel crítico de la aceptación.

Todos nos encontramos en algún punto del viaje. El desafío único de esta pandemia a menudo expone nuestra debilidad. Nuestro nivel de aceptación de nuestra realidad concreta, la mayoría de las veces no está a un nivel apropiado. La hermosa oración de Teresa se desvanece en el espacio en la tormenta de nuestras aprensiones y miedos. Dejar ir la ilusión de nuestro control de la realidad es el desafío de la oración de Teresa.

La oración de Teresa es una invitación a ser real, a abrirse a la vida en todos sus límites y rupturas, así como en su belleza y maravilla. Aquí es donde encontramos a Dios, no en las ilusiones y engaños de nuestro corazón egocéntrico que busca controlar la realidad.

La Oración de Teresa

Teresa experimentó la realidad inmersa en la amorosa misericordia de Dios. Ella continuamente hablaba de sí misma como una pecadora de clase mundial. Este no era un mundo de fantasía basado en la falsa humildad. Su cercanía a Dios trajo una luz mística que iluminó su mente y corazón. Esto la llevó a hablar continuamente de la misericordia de Dios y expresar el hecho de que su historia era la historia de este perdón ilimitado.

Nada te turbe. Nada te espante. Todo se pasa.

La vida de Teresa, en la superficie, era digna de una telenovela de larga duración que duraría un episodio cada semana durante una década.

Su postura básica de rendición en la disponibilidad la liberó. No tuvo problemas para proclamar o vivir una vida de aceptación en medio de la agitación. Ella supo que:

Dios no se muda,
la paciencia todo lo alcanza,
quien a Dios tiene nada le falta.

En los cinco pasos de la muerte, uno finalmente llega a una rendición pacífica al aceptar la realidad de la muerte. En la oración de Teresa, estamos llamados a la misma aceptación. Sin embargo, la aceptación no es de muerte sino de vida, incluso una vida en medio de una pandemia. No importa las circunstancias, siempre podemos decir sí a la vida en paz. Cualquier vida nalmente se abre a la muerte como un llamado al paraíso. Nuestra entrega a la aceptación es el comienzo del cielo aquí y ahora.

solo Dios basta.

 

Fuente: Carmelite Review, Vol. 59, Issue E1, 2020

Para reflexiones adicionales del P. Tracy O’Sullivan, visite su blog personal en prayingalonetogether.blogspot.com

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