JMJ2019 Panamá

enero 30, 2019 |

Bajo el tema del consentimiento de María, “Soy la sierva del Señor. Hágase en mi según tu palabra “(Lucas 1:38), más de 200,000 peregrinos acudieron a la ciudad de Panamá, Panamá. Los peregrinos representaron a muchos países latinoamericanos desde México hasta Argentina. El nivel de energía era muy alto, especialmente cuando el Papa Francisco llegó al país. Los días previos a la llegada del pontífice se reservaron con cantantes, bandas, comentaristas, puestos de vocación religiosa y peregrinos que caminaban por la costa, y entraban y salían de la ciudad vieja y de la ciudad nueva.

El arzobispo José Domingo Ulloa Mendieta presidió la Misa de apertura del JMJ2019 Panamá. En su homilía, acreditó a los jóvenes con un espíritu inquieto que busca la verdad, la presencia de Dios y una pasión por servir al Señor a través de los ministerios que sirven en casa. Afirmó su presencia como agentes de cambio, crecimiento y participantes activos para la Iglesia en movimiento, nunca estando satisfecho con el status quo. El arzobispo se comprometió personalmente a escuchar sus necesidades, a ser su pastor que siempre camina con ellos, y a verlos tomar el lugar que les corresponde en la Iglesia.

El viernes 25 de enero, las Estaciones de la Cruz proporcionaron un poderoso telón de fondo para los sufrimientos a los que los latinoamericanos han sido sometidos durante su historia, en paralelo con los sufrimientos de Cristo. Algunos países sudamericanos, muchos países centroamericanos, México y los Estados Unidos fueron objeto de hermosas reflexiones al tiempo que invocaban la principal imagen del país de María, la sierva de Dios.

La mayoría de los peregrinos participaron en una vigilia que duró todo el día y comenzó el sábado por la tarde con música de oración, alabanza y adoración, bandas, videoclips de “Laudato ‘Si” y muchas otras actividades para los peregrinos. La vigilia se extendió hasta el anochecer, la noche, la mañana y todo bajo un cielo iluminado por la luna. Esperaron la Misa de clausura del domingo 10:30 con el Papa Francisco.

Bajo paraguas de color y calor, la homilía del Papa reflejó el sueño de Dios cumplido en Jesús, el Maestro, quien encarnó y verbalizó el sueño del Padre de traer buenas nuevas a los pobres, de proclamar la libertad a los cautivos, recuperación de la vista a los ciegos, de dejar libres a los oprimidos y de proclamar un año aceptable para el Señor. Este sueño es el “ahora de Dios”. Las personas transformadas no se sientan como en una sala de espera para recibir órdenes, se las envía para cumplir sus vocaciones, para completar su misión, para tomar esta promesa y hacerla suya. Invoca tiernamente a los jóvenes y dice: “Ustedes, queridos jóvenes, no son el futuro sino el ahora de Dios“.

La próxima Jornada Mundial de la Juventud será en Portugal. ¡Nos vemos allá!

Paul Henson, O. Carm.
El P. Paul Henson, O. Carm., es el Director de Vocaciones para EE. UU. / Canadá. Reside en Tucson, Arizona.
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