Séptima Estación:
Cristo aparece a Tomás

abril 19, 2016 |

Resurrección7

Tomás, llamado Mellizo, uno de los Doce, no estaba con ellos cuando vino Jesús.
Los otros discípulos le decían:
—Hemos visto al Señor.
Él replicó:
—Si no veo en sus manos la marca de los clavos, si no meto el dedo en el lugar de los clavos, y la mano por su costado, no creeré.
A los ocho días estaban de nuevo los discípulos reunidos en la casa y Tomás con ellos. Se presentó Jesús a pesar de estar las puertas cerradas, se colocó en medio y les dijo:
—La paz esté con ustedes.
Después dice a Tomás:
—Mira mis manos y toca mis heridas; extiende tu mano y palpa mi costado, en adelante no seas incrédulo, sino hombre de fe.
Le contestó Tomás:
—Señor mío y Dios mío.

Le dice Jesús:
—Porque me has visto, has creído; felices los que crean sin haber visto.

Por alguna razón, siempre estoy buscando certezas, pruebas, demostraciones… Pero si mis dudas no vienen acompañadas de esperanza y sólo se visten de amargura e ironía, no me llevarán a ningún lado. Una duda bien intencionada puede aumentar mi fe como ocurrió a Tomás.

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