Respetar la dignidad del Cuerpo

abril 16, 2016 |

Misericorida6Sin duda que de todas las Obras de Misericordia que hasta ahora hemos comentado, ésta es la que parece más obvia. La vida y la muerte siguen siendo un gran misterio para todos los seres humanos, por eso, la reflexión cristiana intenta darle un significado. Nosotros no vemos la muerte como el fin de la existencia, sino como el paso a una nueva vida, una vida con Dios. Por tal motivo no tenemos que dar lugar a la tristeza exagerada, a la desolación o a la desesperanza, ya que somos llamados a una vida eterna, donde la muerte ya no existe más.

Otro aspecto importante en el pensamiento cristiano es la unidad de cuerpo y alma, que son las dos dimensiones que nos constituyen como lo que somos. Así, tanto el cuerpo como el alma deben ser envueltos con la misma importancia y dignidad, porque según nuestra creencia, el alma va a Dios mientras los cuerpos esperan el día de la resurrección. Por eso, cualquier cuerpo sin vida merece ser tratado con respeto y dignidad, no como cuerpos de animales. En nuestros días muchos cuerpos son tratados sin dignidad: los cuerpos de personas que murieron víctimas de la violencia son arrojados a la basura, mutilados o quemados al aire libre. Es difícil poder hacer algo en contra de esas situaciones pero hay que tener valentía para que estas cosas no sucedan más, el silencio no es la mejor medicina.

Algo muy importante en esta Obra de Misericordia es el rezar por los difuntos, la oración es un alivio para aquellas almas que no se han podido encontrar con Dios, así que no los olvidemos, recemos por nuestros familiares y amigos difuntos y también por aquellos por los que nadie reza. Otro aspecto que podemos agregar es visitar los cementerios y las tumbas de aquellos que fueron cercanos a nosotros, limpiarlas, poner flores, etc. Asimismo debemos asistir a los funerales o velorios y acompañar a aquellos que sufren la pérdida de un ser querido. Por eso los cristianos somos una familia, porque compartimos alegrías y nos acompañamos en las tristezas.

Compartir

Suscríbete a nuestro boletín de noticias