Decimoprimera Estación:
Se revela a Pablo

mayo 2, 2016 |

Resureccion11
Iba de camino, ya cerca de Damasco, cuando de repente lo deslumbró una luz que venía del cielo. Cayó en tierra y oyó una voz que le decía:
—Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?
Contestó:
—¿Quién eres, Señor?

Le dijo:
—Yo soy Jesús, a quien tú persigues. Ahora levántate, entra en la ciudad y allí te dirán lo que debes hacer.
Los acompañantes se detuvieron mudos, porque oían la voz pero no veían a nadie. Saulo se levantó del suelo y, al abrir los ojos, no veía. Lo tomaron de la mano y lo hicieron entrar en Damasco, donde estuvo tres días, ciego, sin comer ni beber.

Hechos 9, 3-9

Éste es el comienzo para Pablo, su conversión, la demolición de su ego. A partir de aquí una de las historias más fascinantes de la Iglesia cambiaría el rumbo del mundo. ¿Dónde has escuchado su voz? No es en los momentos de bienestar y éxtasis, sino en la caída, donde todo se derrumba y hay que comenzar de nuevo.

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