El Escapulario

Por Joseph Chalmers, O.Carm.

sp-scapularDesde finales del siglo XIV el escapulario marrón ha sintetizado la devoción carmelita a María. Era una parte del hábito carmelita y probablemente sirvió originalmente como un delantal. Durante la época medieval hubo varias leyendas relacionadas con los hábitos religiosos. Generalmente las historias involucraban apariciones de los fundadores o de la Virgen María. Se relata que la Virgen había aparecido a Simón Stock, O.Carm, el Prior General de los Carmelitas en el año 1251; ahí tomó su escapulario y prometió que todo aquel que muriera vistiendo esta prenda no se perdería eternamente. Hay poca evidencia histórica concreta en relación con la visión del escapulario de Simón Stock, pero hay “una tradición venerable” asociada a la Orden del Carmen.

En cualquier caso, el simbolismo del escapulario como un signo de consagración a María, la Madre del Carmelo, fue y sigue siendo muy importante. Muchas personas comenzaron a usar una versión en miniatura del escapulario, y se fundaron incluso sociedades en torno a él por toda Europa. Incluso los misioneros han usado el escapulario como un instrumento catequético dondequiera que van. El uso del escapulario se hizo tan popular que a finales del siglo 16, lugares como España y Portugal, se describe como “un inmenso Carmelo”.

A través de los siglos, muchos Carmelitas han escrito sobre el escapulario. Arnold Bostius (1445-1499) dijo que el uso del escapulario es un compromiso a vivir las virtudes de María. Mathias de San Juan (1681) recopiló numerosos ejemplos bíblicos de cómo Dios ha usado cosas materiales como instrumentos de gracia. El escapulario para él era un objeto que Dios podía usar para el beneficio de la humanidad. Sin embargo, insistió en que el escapulario no era un talismán mágico. Escribió, por ejemplo, que “sería mucho mejor tener la santidad bajo un hábito terrenal que un corazón mundano bajo un santo hábito.”

A través del escapulario la familia carmelita desea compartir los dones de Dios y, de manera particular, el amor maternal de María, con todos aquellos que desean ser incluidos. María se hace cargo del cuerpo de Cristo: la Iglesia, del mismo modo como cubrió en pañales a su hijo cuando nació. El escapulario es un símbolo que expresa la protección de María para la persona que lo viste. Una madre ayuda al niño a crecer: María nos ayuda a ser lo que Dios sabe que podemos ser, y una madre enseña a su hijo a través del ejemplo. En Canaán, nos dice: “Hagan lo que él les diga.” (Juan 2,5). Al mirarla aprendemos lo que significa ser un seguidor de Cristo.

El escapulario es un recordatorio del compromiso de María para nosotros y nuestro compromiso con María. Es un recordatorio de su constante presencia en nuestras vidas y su interés en nosotros. Ella es realmente una madre y una hermana que nos conduce y nos guía a Cristo en el que nos encontramos con la salvación. Está con nosotros en la vida y en la muerte: “Ruega por nosotros ahora y en la hora de nuestra muerte”. El Papa Juan Pablo escribió en relación con el escapulario: “Es un signo de la protección continua de la Santísima Virgen, no sólo a lo largo de la vida, sino también en el momento de la transición hacia la plenitud de la gloria eterna.”

Hay muchos hijos e hijas que hacen un gran revuelo en el Día de la Madre con flores y chocolates, pero no acuden a ella el resto del año… Los regalos están bien, pero si no hay un contacto regular que los respalde, su significado se diluye. La devoción debe expresarse de alguna manera, y si los signos externos de devoción surgen de una relación real con la Virgen, entonces tienen un significado profundo. Pero recordemos que Jesús criticaba a los fariseos debido a sus manifestaciones religiosas externas que carecían de base en la realidad. Si los signos externos son sólo una emoción pasajera, no tendrán ningún impacto duradero en nuestras vidas. ¡Mostramos nuestra devoción a la Virgen viviendo como ella nos ha mostrado!

El escapulario pretende ser un recordatorio hacia el exterior de lo que sucede en nuestro interior. El peligro con cualquier signo externo es que permanezca precisamente sólo como algo externo, sin embargo es crucial que vivamos interiormente lo que el escapulario representa. María es el ejemplo perfecto de lo que significa seguir a Cristo. El significado del escapulario hoy tal vez se puede resumir en una de las oraciones sobre el pueblo al final de la misa de la solemnidad de Nuestra Señora del Monte Cannel:

“Señor, has que todos los que visten el escapulario con devoción, se vistan también con las virtudes de María para disfrutar de su incansable protección.”

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